EPP: Un libro de piedra y de arena.
R: Cuentos de un cura de Bombay.
- Maestro despiadado con quienes se complacían con el resentimiento y la compasión: "Recibir un agravio, decía, no significa nada a menos que uno insista en recordarlo".
- La realidad inexpresable con palabras: El herrero con aprendiz le dijo: cuando saque la piedra del fuego la pondré sobre el yunque y cuando te haga una señal con la cabeza tú la golpeas con el martillo, así lo hizo el aprendiz como creyó entenderlo y al día siguiente era el nuevo herrero.
- Ante el miedo a cometer errores: Los que no cometen errores cometen el mayor error de todos, el de no intentar nada nuevo.
- El secreto de tu serenidad: "cooperar incondicionalmente con lo inevitable."
- El iluminado es el que ve que todo es perfecto tal como es; ¿Y acaso el jardinero es perfecto? el jardinero era jorobado y respondió el maestro: "El jardinero es un jorobado perfecto".
- Organizó una manifestación política y luego la deshizo, dijeron entonces que le tacharían de incoherente y este dijo: "Mi compromiso no es con la coherencia sino con la verdad".
- Para consternación de los que se tomaban demasiado en serio la espiritualidad, el maestro hacía reír a todos y uno se quejó con otro alumno diciéndole "payaso" y entonces el condiscípulo dijo: No ha comprendido usted ni palabra, un payaso hace que te rías de él, un maestro hace que te rías de ti mismo.
- Confiar en la providencia. es como entrar a un restaurante sin un céntimo y pedir ostras esperando hallar una perla para pagarlas.
- La veneración hacia algo o alguien. Regaló un plátano a un discípulo y no sabía éste que hacer con él. Cuando le contaron al maestro, este espetó. "Díganle a ese asno que se lo coma".
- Un recién llegado: "porque tengo la sensación de que el vivir con el maestro no me sirve de mucho. Puede ser porque has venido a aprender su espiritualidad. "¿Y a qué demonios viniste tú si puede saberse?" A ver como se ataba las correas de sus sandalias.
- Para el maestro, todas las normas, por muy sagradas que fueran, tenían un valor puramente funcional y debían someterse a la realidad, que es la única ley suprema.
- Los peregrinos pidieron al maestro palabras espirituales y este dijo, comprended que no sois precisamente personas muy espirituales. Para explicar contó: Conejo y León entraron a un restaurante, el conejo pidió lechuga sin aderezar; El camarero: ¿y a su amigo no le traigo nada? conejo mirando fijamente al camarero: nada. Camarero: ¿Quiere decir que el león no tiene hambre? Conejo mirando fijamente: Si fuera un león usted cree que estaría aquí sentado, no es un león, es una imitación.
- Contó que cambiar conllevaba sus efectos y contó la historia del ombligo de oro que atornillaba el culo.
- Dos hombres en el agua, uno pedía sesenta por no ahogarlo y el otro sólo ofrecía 40. el maestro dijo: Hay uno sólo de vosotros que no ande regateando con la única vida que tiene.
- Hablaba el maestro de la idea hindú de que toda la creación es un juego de dios y que el universo es su patio de recreo y decía que el fin de la espiritualidad es convertir toda la vida en un juego. Un puritano no muy de acuerdo: ¿Entonces no hay lugar para el trabajo? Por supuesto, contestó el maestro, pero el trabajo sólo se hace espiritual cuando se transforma en juego.
- Las personas se complacen insanamente en sus sufrimientos. Dios mío que sed tengo, dios mío que sed tenía.
- Le gustaba al maestro jugar a las cartas, durante un bombardeo se suscitó el tema de la muerte y preguntó: ¿qué harían si muriera ahora mismo? ¿Qué querrías que hiciéramos? Dos cosas, la primera quitar mi cadáver de enfrente ¿y la segunda? repartir cartas.
- ¡Por qué acudiste al maestro? porque mi vida no iba a ninguna parte ni me daba nada ¿Y adónde va ahora tu vida? A ninguna parte ¿Y qué te da ahora? Nada. ¿Entonces cuál es la diferencia? Ahora no voy a ninguna parte porque no hay ninguna parte a donde ir y no obtengo nada porque no hay nada que desear.
- Dos jóvenes cansados de la catequesis: Hagamos novillos. Nos pegarían nuestros padres. Pues les devolvemos los golpes. ¿Cómo? recuerda que hay que honrar padre y madre. Ah bueno, tú le pegas al mío y yo al tuyo.
- Carece de todo sentido definirse como chino, hindú, americano, africano o cristiano porque esas son meras etiquetas. A un discípulo que afirmaba ser judío antes que nada le dijo: Lo que es judío es tu condicionamiento no tu identidad ¿Y cuál es mi identidad? nada... nada que pueda ser etiquetado.
- Un discípulo se negó a beber vino en la fiesta del maestro. Tienes algunas cosas interesantes que aprender todavía ¿Cuál por ejemplo? que podrías rociar con vino la esterilla que empleas para orar a tu dios y esta seguiría empapada de tu dios.
- El enseñaba con parábolas y cuentos y alguien preguntó de dónde los sacaba: De dios, cuando dios quiere que cures te envía pacientes, cuando quieres que enseñes te envía alumnos, cuando quieres que seas maestro te envía historias.
- Lo malo de ti es que buscas a dios fuera de ti ¿Debo entonces buscarlo dentro? Es que no ves que tu dentro, está fuera de ti.
- No discutía porque lo que el discutidor buscaba era la confirmación de sus creencia no la verdad: Ejemplo: ¿Para que lado cae el pan con mantequilla? Hacía la mantequilla. En la prueba cae al lado opuesto. Evidentemente cometí un error y unté el lado equivocado.
- Hay dos tipos de seres humanos, los fariseos y los publicanos. ¿Y cómo se reconoce a los fariseos? Son los que hacen la clasificación.
- A donde sea voy por la verdad ¿Y cuándo vas a partir? Cuando me digas donde. Ve en dirección de tu nariz. ¿Y donde me detengo? donde tú quieras ¿Y estará allí la verdad? Si, delante de tu nariz, mirándote a esos ojos tuyos que son incapaces de ver.
- La iluminación es tan difícil como ver lo que tienes ante tus ojos: ¿Notas algo diferente en mí? vestido nuevo. No. Los zapatos. No, es otra cosa. Me rindo. Llevo puesta una máscara antigas.
- Contra el maestro en una consigna una pancarta: "cristo es la respuesta" ¿Y cuál es la pregunta? Cristo no es la respuesta a una pregunta sino a nuestros problemas ¿Y cuál es el problema?
- Tenemos que comer y vestirnos, pero ¿Cómo liberarnos de semejante servidumbre? Todos comemos y nos vestimos, No comprendo. Entonces vístete y come. Nunca os mostréis superiores a nada que queráis evitar.
- Me gustaría tener más tierras ¿Para qué? Para criar más vacas ¿Para qué? Para venderlas y hacer más dinero ¿Para qué? Para comprar más tierras y criar muchas más vacas.
- Frente a un error de un discípulo, todos esperaban el castigo, pero el maestro no dijo nada: No podemos ignorar lo sucedido, al fin de cuentas dios nos ha dado ojos. Y párpados replicó el maestro.
- Ante la multitud de dianas perfectas preguntaron al chico que las hacía: ¿Cómo lo haces si apenas tienes diez años? Fácil, primero disparo y luego dibujo la diana. Sacáis conclusiones y en torno a ella las premisas.
- En el restaurante una melodía ¿Qué toca el músico? El camarero triunfante: El violín.
- Todo el mundo sabe de mi audacia, pero confieso que temo a la muerte. ¿Qué es la muerte? ¿Y cómo puedo saberlo yo? Tú eres un maestro iluminado. Tal vez, pero todavía no soy un maestro muerto.
- ¿Has alcanzado la iluminación? Y cómo voy a saberlo. Pregúntale a una persona normal si es normal y te dirá que si, pregúntale a un loco y también te dirá que es normal.
- Que hacía él con sus discípulos, lo mismo que hace un escultor con la estatua de un tigre, toma un bloque de mármol y le quita a golpes todo lo que no se parece a un tigre.