viernes, 19 de junio de 2015

TRÓPICO DE CÁNCER Henrry Miller - Diciembre 2001

R: Vida y obra de H. Miller en París a principios del siglo XX. Fillmore, Macha, Carl (Joe) y otros vagos sin importancia.

EPP: El sexo vende, el Sade moderno que no fue inmolado a la verdad sino loado hasta el punto de ser un Best seller.

- Una auténtica catedral en cuya construcción participara todo aquel que haya perdido su identidad.

- No necesitamos genios... El genio ha muerto. Necesitamos manos fuertes para los espíritus que deseen entregar el alma y encarnarse.

- Hay personas en este mundo cuya figura es tan grotesca, que hasta la muerte las vuelve ridículas y, cuanto más ridícula es su muerte, más ridículas parecen.

- El hombre que se lleva la botella sagrada a los labios, el criminal que se arrodilla en el mercado, el inocente que descubre que todos los cadáveres apestan, el fraile que se levanta las faldas para mearse en el mundo, el fanático que explora las bibliotecas para encontrar la palabra: todos ellos están fundidos en mí; todos ellos provocan mi confusión, mi éxtasis. Si soy inhumano es porque mi mundo ha sobrepasado sus límites humanos; porque ser humano parece algo pobre, lastimoso, miserable, limitado por los sentidos, restringido por preceptos morales y códigos, definido por trivialidades e ismos. Estoy echándome el jugo de la uva por el gaznate y descubro la sabiduría en él, pero mi sabiduría no procede de la uva, mi embriaguez no debe nada al vino.

- Creo que hoy más que nunca hay que procurar conseguir un libro, aunque sólo tenga una gran página.

- Los demás se me han borrado de la memoria; pertenecían a la categoría de individuos sin interés que componen el mundo de los ingenieros, arquitectos, dentistas, farmacéuticos, profesores etc. no había nada que los distinguiera de los zoquetes que más adelante les limpiarían los zapatos. Eran ceros a la izquierda en todos los sentidos de la palabra, nulidades que forman el núcleo de una ciudadanía respetable y lamentable... Dormían profundamente y nunca se quejaban; no eran alegres ni desdichados, eran los indiferentes a quienes Dante asignó el vestíbulo del infierno.

- Estoy aquí como plenipotenciario del reino de los espíritus libres.

- Le habían contratado para producir tantos kilovatios de energía con tantos granos por plato, todo en función de los caballos de vapor.

- Le dejo un paquetito en prueba de afecto.

UMAHARUMUMA: Palabra que según el hindú Nanantatee da suerte si se pronuncia un millón de veces.

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