R: Una historia sobre el juego, donde caen hasta los ancianos, demostrado por Ana Vasilevna, con un final feliz para Ivanovich, pero con sutilezas sobre el aspecto complejo del juego.
EPP: La ruleta no es rusa, pero la casa nunca pierde, ¿cuándo entenderá eso quien apuesta?
- Y este es precisamente el ideal, que la víctima misma se alegre de que la conduzcan al sacrificio.
- Cuando voy a un sitio voy toda yo.
- En la humillación suele basarse una gran parte de la amistad.
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