- Cuando se preguntaba al maestro por su iluminación se mostraba reservado pero alguna vez dijo a su hijo más joven que se había sentido como un imbécil, ¿Por qué? fue como tratar de penetrar en una casa saltando un muro y rompiendo una ventana y darse cuenta después de que la puerta estaba abierta.
- ¿Para qué sirve un maestro? Para enseñarte lo que siempre has sabido y para mostrarte lo que siempre has estado mirando.
- Para saber si estaba listo se le dijo al discípulo que diera un discurso, el discurso fue inspirado, al terminar se acercó a un mendigo y le regaló su capa para edificación de la asamblea. Más tarde el maestro le dijo que aun no estaba preparado y esto valía por dos razones: no has dado al mendigo la oportunidad de expresar sus necesidades y no has superado el deseo de impresionar a los demás con tu virtud.
- Nada debe ser tomado en serio contaba el maestro: mi primer alumno era débil y los ejercicios acabaron con su vida; el segundo se volvió loco por el fervor con que practicaba los ejercicios; al tercero se le embotó el entendimiento por el exceso de contemplación, pero el cuarto consiguió conservar la cordura ¿Y cómo lo logro? Posiblemente porque fue el único que se negó a practicar los ejercicios.
- El maestro enseñaba con cuentos y algunos los recibían con deleite y otros con frustración. Al maestro no le importaba y decía: "La distancia más corta entre un hombre y la verdad es un cuento."
- A un discípulo extremadamente respetuoso: ¿Si la luz se refleja en la pared por qué veneras la pared? Intenta prestar atención a la luz.
- Al igual que la música la vida está hecha de sentimientos y de instinto más que de normas.
- ¿Es verdad que ese joven sabe tanto como dicen? Lee tanto que yo no sé como puede encontrar tiempo para saber algo.
- ¿A quién he de seguir? A nadie, el día en que sigas a alguien habrás dejado de seguir la verdad.
- Eres discípulo porque tus ojos están cerrados, el día que los abras verás que no hay nada que puedas aprender de mí ni de ningún otro. ¿Entonces para qué un maestro? Para hacerte ver la inutilidad de tenerlo.
- Decía el maestro: "la obediencia observa las reglas, pero el amor sabe muy bien cuando romperlas.
- Al buscador de la verdad: Si lo que buscas es la verdad hay algo que es preciso que tengas: pasión no, una incesante disposición a reconocer que puedes estar equivocado.
- Citando a Aristóteles: En la búsqueda de la verdad, parece mejor y hasta necesario, renunciar a lo que nos es más querido y cambió verdad por dios. En mi búsqueda de la verdad estoy dispuesto a renunciar a todo: mi familia, mi país, mi vida. ¿Puede uno renunciar a algo más? Sí, a sus creencias sobre dios.
- ¿Hay algo que pueda hacer para llegar a la iluminación? Tan poco como lo que puedes hacer para que amanezca por las mañanas. ¿Para qué sirven pues tus ejercicios espirituales? Para estar seguros de que no estás dormido cuando el sol comience a salir.
- Nunca se ha erigido una estatua en homenaje a un crítico.
- Para no presionar a nadie: Una mariposa luchaba por salir de su capullo, un hombre que la vió la calentó con su aliento y, en efecto, el calor aceleró el proceso, pero no salió una mariposa sino una criatura con las alas destrozadas.
- El ruido de los visitantes interrumpía el silencio del monasterio, los alumnos se quejaban y el maestro decía: "El silencio no es la ausencia de sonido sino la ausencia de ego.
- Un maestro común fumaba, bebía, reía, lloraba y volteaba ante una bella mujer. No es un santo y no parece.
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