R: La primera de la trilogía de un hombre que confiesa sus pecados: pensar y no amar la religión.
EPP: Filosofía de un Durán Vargasvilesco.
- Las almas afectivas son siempre almas simples desprovistas de un gran ideal.
- El principio de autoridad es el alma de toda tiranía.
- La indiferencia no es la muerte de la fe, es la absoluta inaptitud a producirla.
- El amor es una prueba de inferioridad intelectual y que cualquiera que sea la forma en que se le revista, no es más que la bestialidad coronada.
- Hay almas que ya no quieren ser amadas... Y no pueden ser consoladas.
- Todo misógino ignora a la mujer; son grandes niños desengañados que hacen una teoría de su rencor y niegan, para no ser vencidos por él, ese algo frágil, ondeante, dúctil y exquisito que es un alma de mujer.
- La mujer no es sino un sexo exasperado, el amor en ella no es sino el instinto; hechas para la procreación, todas las demás formas de la vida y del amor le son extrañas. Ella no pide ser amada sino ser poseída; el placer es la norma de su vida; el lecho es su trono y su altar; allí es nuestro soberano y nuestro dios.
- El amor es un esclavo que besa al león que le devora.
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