R: Antoine Roquentin escribe y describe en un diario, acontecimientos cotidianos y algo existenciales, mientras decide si escribe o no un libro sobre M. Conde de Rollebon. Nada pretencioso. Su cita con Anny y su despedida y seguridad de que "no hay nada que merezca la pena existir".
EPP: El valor de la nada, donde nadie vale y nadie paga.
- Sufriendo con loca generosidad.
- Para que el suceso más trivial se convierta en aventura, es necesario y suficiente contarlo.
- Un derecho es la otra cara de un deber.
- No votaba, apenas pagaba algunos impuestos; no podía engreírme ni de los derechos del contribuyente, ni de los del elector, ni siquiera del humilde derecho a la honorabilidad que 20 años de obediencia confieren al empleado. Mi existencia comenzaba a asombrarme seriamente.
- Estamos aquí todos bebiendo y comiendo para conservar nuestra preciosa existencia y no hay nada, ninguna razón para existir.
- Cuando se hayan acostado juntos, habrá que buscar otra cosa para ocultar el enorme absurdo de la existencia.
- El verdadero mar es frío y negro, lleno de animales; los majaderos ven la delgada capa azul y caen en el lazo. Yo veo lo que está debajo.
- La existencia es una sumisión.
- Tú sabes que ponerse a querer a alguien es una hazaña, se necesita una energía, una generosidad, una ceguera... Hasta hay un momento, al principio mismo, en que es preciso saltar un precipicio; si uno reflexiona, no lo hace.
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