jueves, 28 de diciembre de 2017

LA CAÍDA Albert Camüs - Julio 2002

EPP: No hay que ser genio para decir tres verdades. Este señor lo fue.

R: Jean Baptiste cuenta la historia de como llegó a ser juez penitente, ayudando a la humanidad a ser servil y a buscarse un amo para poder ser él, el dios libre redentor.

- La certeza de ser mucho más inteligente que los demás la comparten muchos imbéciles.

- Si los rufianes y los ladrones estuvieran siempre y en todas partes condenados, las gentes honradas se creerían todas y sin cesar inocentes.

- ...Nunca pude resistir el ofrecimiento de una copa o de una mujer.

- Nunca pude creer que los asuntos humanos fuesen cosas serias.

- No basta acusarse para quedar inocente.

- Enamorarse es hacer el papel de tonto.

- El verdadero libertinaje es liberador porque no crea ninguna obligación.

- El libertinaje es la ocupación de los grandes amadores de sí mismos.

LA MAZMORRA ESTRECHA: En general se olvidaba en ella a un prisionero para toda la vida. Esa celda se distinguía de las otras a causa de sus ingeniosas proporciones. No era suficientemente alta para que uno pudiera permanecer de pie; pero tampoco lo suficientemente amplia para que pudiera uno acostarse en ella. Había que mantenerse en una posición incómoda, vivir en diagonal. El sueño era una caída. La vigilia, un estarse agachado. Querido amigo, había genio y peso bien mis palabras en este hallazgo tan sencillo. Cada día, en virtud de la inmutable coacción que anquilosaba su cuerpo, el condenado se daba cuenta de que era culpable y de que la inocencia consistía en extenderse alegremente.

LA CELDA DE LOS GARGAJOS:

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